Negación vasca radical del capitalismo mundial

SEXTA CINTA: DONDE SE EXPLICA CÓMO RECIENTEMENTE KAS PARECE HABERSE ENFRENTADO CON EL ENTERO MUNDO REIVINDICANDO EL IDELA COMUNISTA

Nos encontramos abocados a escoger entre comunismo o caos

En primer lugar quiero que no te quede la menor duda de que no se trata de que yo, precisamente porque como te he señalado en la cinta anterior soy comunista, estoy exagerando o deduciendo o extrapolando o intuyendo o interpretando que ETA y las demás organizaciones de KAS hayan hecho efectivamente esa proclamación y ese alineamiento con el comunismo. De extrapolaciones nada. De interpretaciones nada. Ni de deducciones o exageraciones o intuiciones. Pero no quiero pedirte que me creas bajo palabra. Lo mejor, para que todo te quede muy clarito es que te lea el comienzo del capítulo 5. del documento de KAS. Dice así:

5. NUESTRO FUTURO.

Euskal Herria y en concreto Hegoalde ha sufrido al igual que otros pueblos las consecuencias profundas y duraderas de los cambios capitalistas, de las sucesivas fases históricas de acumulación. Nuestro futuro, como nuestro pasado y presente, se mueve dentro de los cauces objetivos descritos. Cometeríamos un error de imperdonables consecuencias prácticas para la sobrevivencia de Euskal Herria si menospreciásemos u olvidásemos los contextos definitorios de la evolución mundial. No podemos analizar siquiera someramente las diferentes vías de futuro que se presentan a nuestro pueblo despreciando los problemas objetivos a nivel planetario.

Nosotras y nosotros, abertzales y revolucionarias, no analizamos los problemas del Pueblo Trabajador Vasco al margen de la situación angustiosa de la humanidad. Nos ubicamos dentro en lo práctico y en lo teórico.

* En lo práctico porque constatamos que la lógica infernal del Capital, su irracionalismo ciego y destructor está aniquilando al planeta en su conjunto. Nuestra práctica está inmersa, esencialmente inmersa en la lucha mundial de la humanidad contra el Capital. El hundimiento estrepitoso del mal llamado "socialismo real" ha dejado al desnudo al capitalismo real, al auténtico capitalismo que está conduciendo a la humanidad al desastre. Hace ocho décadas Rosa Luxemburg, profundizando las tesis de F. Engels y K. Marx, diagnosticó certeramente que la humanidad se había enfrentado ya al dilema de socialismo o barbarie. Hoy, en el umbral del s. XXI, el dilema se ha agudizado en extremo y NOS ENCONTRAMOS ABOCADOS A ESCOGER ENTRE COMUNISMO O CAOS.

* En lo teórico porque sabemos que lo que ocurre, sus causas y efectos, ha sido y está siendo estudiado y denunciado con rigor y coherencia por una serie de movimientos, organizaciones y grupos revolucionarios. Las decisivas aportaciones y síntesis de autores de la talla tremenda de I. Wallerstein, S. Amin, E. Mandel, J. Petras, Braudel, M. Beaud, etc, con sus diferentes ideas, nos sirven de engarce actual con los clásicos marxistas de finales del XIX y comienzos-mediados del XX.

Igualmente, investigadoras/es de otros campos y problemáticas de importancia clave para comprender los modernos instrumentos de opresión y dominación; para entender y asumir las vitales críticas revolucionarias del feminismo, de la ecología, del internacionalismo, de la antropología antieurocéntrica, de la antipsiquiátrica heredera de la sex-pol y del freudo-marxismo, de las dinámicas de los poderes y de los saberes represivos, etc., estas imprescindibles bases teóricas también han penetrado en nuestra identidad práctica.

La necesidad y la reivindicación de la independencia vasca, de la reunificación de sus territorios separados por la fuerza de las armas extranjeras y la aquiescencia de las clases dominantes vascas, de la reeuskaldunización global y plena de nuestro Pueblo, todo ello dentro de una sociedad socialista que haya sido capaz de aprender las virtudes y logros innegables del socialismo de otros pueblos y de superar sus fracasos y vicios también innegables, esta necesidad se vuelve imperiosa precisamente cuando analizamos el futuro de extinción nacional que nos deparan las fuerzas imperialistas generales y los intereses burgueses particulares.

La alternativa estratégica de KAS y su concreción táctica, son hoy en día las únicas vías posibles de futuro concreto. Cada una a su nivel y en sus dimensiones políticas, la alternativa estratégica y la táctica reflejan exigencias elementales, conquistas imprescindibles para asegurar además de la sobrevivencia nacional vasca, también la capacidad de nuestro Pueblo para aportar a la humanidad el caudal de sus conocimientos, de su cultura y de sus experiencias. Pero esa Alternativa también debe ser ubicada en la historia. No es intemporal. Los cambios descritos aquí le afectan tanto como a Euskal Herria.

No se trata de "modernizar" la Alternativa si por ello entendemos una simple adecuación oportunista y superficial. Al contrario, hay que confirmar su valía y plenitud esencial y profunda con la adaptación de sus formas a los cambios."

¿Te has dado cuenta?. No se trata de una mera frase perdida en el mar de un texto aunque sea una frase tan rotunda y significativa como nos encontramos abocados a escoger entre comunismo o caos. Esa frase, esa declaración, ese diagnóstico, se inserta en una construcción teórico-práctica global, trabada, dialéctica y lógicamente fundamentada. Y para que quede claro esto, que no se trata de una frase aislada, el documento de KAS finaliza precisamente con una afirmación de fidelidad al ideal comunista y a su vigencia como superación de la explotación.

Pero antes de que vayamos a ese final vamos hacer dos cosas: primera, comprobar que esa construcción teórico-práctica global en que se inserta y desemboca la frase nos encontramos abocados a escoger entre comunismo o caos no es sólo, como acabo de decirte, una construcción trabada, dialéctica y lógicamente fundamentada sino que, además, continúa y desarrolla una línea constantemente presente en la teoría de la corriente más lúcida del marxismo mundial y en la práctica revolucionaria obrera consciente. Y segunda, dar algunas vueltas más al documento de KAS.

Fíjate bien. Ya en el Manifiesto comunista Marx y Engels oponen la revolución socialista a la barbarie del capitalismo. Nos explican las crisis comerciales capitalistas que

"con su retorno periódico, plantean, en forma cada vez más amenazante, la cuestión de la existencia de toda la sociedad burguesa"

y nos señalan que durante esas crisis:

"La sociedad se encuentra súbitamente retrotraída a un estado de barbarie momentánea: diríase que el hambre, que una guerra devastadora mundial la han privado de todos sus medios de subsistencia: la industria y el comercio parecen aniquilados".

A lo largo de toda su obra posterior al Manifiesto Marx insiste una y otra vez en las leyes de la propia anarquía capitalista y en cómo la propagación de esa anarquía amenaza cada vez más peligrosamente la existencia de la sociedad a través de una cadena de catástrofes económicas y políticas destructivas. Y en como esa realidad, esa cadena de hechos terribles generados por el capitalismo, hacen cada vez más necesario históricamente el paso al socialismo como vía hacia el comunismo para evitar que toda la sociedad y la civilización humanas sufran las convulsiones de una anarquía desencadenada.

Esa gran teórica y magnífica revolucionaria que fué Rosa Luxemburg profundizó las tesis de Marx y Engels y en 1912, en su libro La acumulación del capital, escribía que:

"Cuanto más violentamente acabe el capitalismo con la existencia de capas no capitalistas, fuera y dentro de casa, y cuanto más rebaje las condiciones de vida de todas las capas trabajadoras, tanto más se transformará la historia de la acumulación del capital en el mundo en una cadena ininterrumpida de catástrofes y convulsiones políticas y sociales, que, junto con las catástrofes periódicas económicas que se presentan en forma de crisis, harán imposible la prosecución de la acumulación y harán imprescindible la rebelión de la clase obrera internacional contra el régimen capitalista"

Seis años después, en el discurso pronunciado el 31 de diciembre de 1918 en el Congreso que va a convertir a los espartaquistas en el KDP, en el Partido Comunista Alemán y a quince días de ser asesinada por la bestialidad socialdemócrata, Rosa Luxemburg afirma:

"Setenta años de desarrollo del gran capitalismo han bastado para llevarnos tan lejos como para que hoy nos planteemos seriamente eliminar del mundo el capitalismo. Más todavía: hoy en día.... no sólo es nuestro deber hacia el proletariado, sino que su realización es hoy única salida posible para la supervivencia de la sociedad humana...Formalmente, todavía están todos los medios de producción y también muchos instrumentos de poder, casi todos los instrumentos de poder decisivos, en manos de las clases dominantes: a este respecto no nos engañemos. Pero lo que pueden hacer con ello, aparte de convulsas tentativas de restablecer la explotación por medio de baños de sangre, no es sino la anarquía. Han llegado tan lejos que en la actualidad el dilema ante el que se encuentra la humanidad es: o precipitarse en la anarquía o la salvación por el socialismo.....El socialismo se ha convertido en una necesidad no sólo porque el proletariado no quiera vivir bajo las condiciones de vida que le reserva la clase capitalista, sino porque si el proletariado no cumple sus deberes de clase y hace realidad el socialismo, a todos nosotros nos aguarda la desaparición."

Ya antes de ese discurso, en un manifiesto titulado ¿Qué quiere la Liga Espartaco?, Rosa ha hecho un diagnóstico que es a la vez un vívido retrato de la catástrofe provocada en Alemania por el capitalismo a través de su guerra interimperialista y una penetrante y asombrosamente acertada visión prospectiva de las penurias que le esperan al pueblo alemán en los años venideros:

"Han quedado destruidos medios de producción en cantidades enormes. Millones de trabajadores, el núcleo mejor y más activo de la clase obrera, han sido masacrados. A los que han sobrevivido les aguarda al regresar la miseria más negra. El paro, el hambre y la enfermedad amenazan con aniquilar en su raíz la fuerza del pueblo. La bancarrota del Estado como consecuencia de las tremendas cargas de las deudas de la guerra es inevitable.

Ante este laberinto trágico, ante este abismo que se abre, no hay socorro, salida ni salvación sino en el socialismo. Sólo la revolución mundial del proletariado puede poner orden en este caos, dar a todos pan y trabajo, poner fin a la carnicería de los pueblos entre sí, dar libertad y verdadera cultura a la humanidad sana."

Y párrafos abajo escribe rotunda y nítidamente que:

"El socialismo es en esta hora la única ancla de salvación de la humanidad. Sobre los muros que se hunden de la sociedad capitalista arden como un memento de fuego estas palabras del Manifiesto Comunista:

¡SOCIALISMO O BARBARIE!"

Lo que nos sucede a nosotros hoy es que, como espero que hayas comprobado por los terribles datos que sobre la actualidad hemos ido contemplando, la situación del planeta es mucho más grave que en 1918. La Gran Depresión de 1929-1945 siguió a las proféticas palabras de Rosa pero hoy la Gran Crisis económica mundial es una crisis global, sistémica, total. Y el capitalismo la ha agravado inconmensurablemente porque esa crisis global incluye una terrible crisis ecológica que amenaza ya con la supervivencia de la humanidad. De forma que el documento de KAS acierta de pleno cuando prolonga esa larga línea teórica que pasa por Marx y Rosa, entre tantos otros, y -como te he leído hace un rato- afirma que:

"Hoy, en el umbral del siglo XXI, el dilema se ha agudizado en extremo y NOS ENCONTRAMOS ABOCADOS A ESCOGER ENTRE COMUNISMO Y CAOS".

Bien. Vayamos ahora a darle algunas vueltas más al documento de KAS.

La alienación del pueblo trabajador vasco que convierte en minoría política su mayoría abrumadora en la población